CoordinaciónAntonio Sarasa y José Luis Sierra Rodríguez (UCM)
A A lo largo del mundo entero, miles de instituciones tales como museos, bibliotecas, fundaciones, universidades,…, guardaban físicamente verdaderos tesoros en forma de cuadros, libros, fotografías, …., que en muchos casos por motivos de conservación eran inaccesibles al público en general, estando su acceso limitado a determinados especialistas.
Sin embargo el mundo digital ofrece a estas instituciones por una parte la posibilidad de abrir sus fondos al público en general, y por otra parte facilitar la conservación de los mismos en un medio alternativo que es fácil de duplicar, de distribuir, y de manipular. Así, en la última década, este tipo de instituciones se han lanzado a un proceso masivo de digitalización de sus fondos. Sin embargo, este proceso ha abierto nuevas necesidades: ¿dónde almacenar estos fondos?, ¿cómo facilitar la búsqueda y recuperación de los recursos digitalizados?, ¿cómo aprovechar los nuevos dispositivos tales como smartphones, tabletas digitales, ebooks,…, para consumir y hacer uso de estos recursos?, ¿cómo formar a las personas en estos nuevos ámbitos para que se aprovechen de estas nuevas ventajas? Todas estas cuestiones requieren de respuestas en donde el ingenio y la innovación son clave. Además la causa de esta revolución ha sido la innovación, de manera que otro reto que se plantea es cómo se puede seguir innovando en el campo de la preservación del patrimionio, y no quedarse estancado. De esta manera que surge de forma natural, ¿hacía dónde vamos en relación con la preservación del patrimonio en la era digital?.






















